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Autor: Susana Torrão
Saber Viver, noviembre de 2024

El uso de drogas psicodélicas ha ido ganando impulso en el tratamiento de enfermedades mentales. Es sobre todo la ketamina [o ketamina] la que se utiliza en los tratamientos psicoterapéuticos, pero los estudios parecen apuntar ventajas en el uso clínico de la psilocibina (presente en las llamadas setas mágicas) en el tratamiento de la depresión resistente, las conductas adictivas, los trastornos alimentarios y el tratamiento del dolor.

Tras su uso clínico a mediados del siglo XX, las drogas psicodélicas empezaron a tener mala fama a finales de los años sesenta. Sin embargo, en el nuevo milenio nuevas investigaciones científicas han demostrado que la forma en que los compuestos psicodélicos actúan sobre el cerebro puede tener ventajas en el tratamiento de las enfermedades mentales. En los últimos cinco años, la psicoterapia asistida con ketamina ha ganado popularidad y países como Australia también han autorizado el uso de psilocibina (presente en algunos hongos).

"Cuando se utilizan según pautas probadas, seguras y éticas, [los psicodélicos] son la próxima revolución en el tratamiento de la salud mental", afirma David Nutt, neurocientífico, psicofarmacólogo y director de la unidad de Neuropsicofarmacología del Imperial College de Londres. En comparación con los antidepresivos, los psicodélicos actúan más rápidamente y, por regla general, bastan unas pocas dosis para que el tratamiento surta efecto, afirma.

Huir de la negatividad

En los estudios realizados en este siglo, los investigadores han utilizado pruebas de imagen como la resonancia magnética funcional para visualizar las regiones del cerebro que se alteran con los psicodélicos y hasta qué punto se modifican las conexiones entre ellas. "Los psicodélicos provocan trastornos en los pensamientos repetitivos y negativos, por lo que permiten a las personas escapar de los pensamientos que subyacen a su depresión. Y otra cosa que hacen es abrirse a nuevas formas de pensar", afirma David Nutt, en una entrevista con Saber Viver.

Para mantener estos nuevos patrones de pensamiento, es necesario reflexionar sobre ellos. "Y la terapia ayuda a ello". De hecho, es esencial que el tratamiento incluya una cantidad significativa de psicoterapia, afirma el autor del libro Psychedelics.

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En Portugal

Aunque no se considera un "psicodélico clásico", [la ketamina o ketamina] acaba provocando efectos similares, lo que ha llevado a que se utilice como fármaco off-label para el tratamiento de la depresión en varios países, entre ellos Portugal. En Portugal, este tipo de tratamiento está disponible en algunas clínicas privadas, así como en la Unidad de Depresión Resistente del Hospital Psiquiátrico de Lisboa, el Hospital Beatriz Ângelo de Loures, el Centro Clínico Janelas Verdes, el Hospital Magalhães Lemos y el Hospital São João, ambos en Oporto.

Nuno Torres, psicólogo clínico [del equipo clínico de The Clinic of Change] e investigador del ISPA, revela cómo se llegó a utilizar la ketamina para tratar la depresión. "En los momentos de recuperación de la anestesia, se empezaron a notar efectos disociativos en los que las personas tenían experiencias psicodélicas. Se descubrió que en pequeñas dosis la ketamina tiene un efecto antidepresivo muy rápido y eficaz", explica.

[Continuación]

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