Marie-Claire, Brasil - 19 de marzo
La cineasta Mariana Baques Soares, de 31 años, sufre depresión desde hace dos décadas. Tras ser tratada con diversos fármacos y psicoterapia, probó una sustancia diferente para su enfermedad: la ketamina. El efecto de la droga, dice, le ha cambiado la vida: "He recuperado esas ganas innatas de vivir y no tengo que forzarme para salir de la cama". Mariana tiene lo que los médicos llaman depresión resistente o refractaria, es decir, cuando el paciente no responde al tratamiento convencional con antidepresivos y estabilizadores del ánimo. Desde hace unos años, la ketamina, un anestésico también conocido como ketamina, se utiliza para tratar a personas con el mismo diagnóstico que la cineasta.


