El Real Colegio de Psiquiatras se ha pronunciado sobre la MDMA y la ketamina, abogando por el uso de estas sustancias en el tratamiento de problemas de salud mental en casos excepcionales, según informa el Financial Times.
La organización británica recomienda que se creen nuevas vías para que los pacientes puedan acceder a tratamientos asistidos con psicodélicos en casos excepcionales. En lo que el periódico califica de "raro llamamiento", el psiquiatra consultor Jonny Martell instó a las autoridades británicas a adoptar protocolos que permitan a los pacientes sin otras opciones ser tratados con drogas experimentales bajo estrictas condiciones, al tiempo que advirtió del riesgo de que las afirmaciones vayan más allá de las pruebas científicas.
En un informe publicado el 19 de septiembre, el Colegio, que es el principal órgano profesional de la psiquiatría en el Reino Unido, se unió al creciente número de otros académicos, políticos y organizaciones benéficas que han estado pidiendo una flexibilización de las restricciones que obstaculizan la investigación de estas sustancias.
Los estudios preliminares sugieren que sustancias como la MDMA y la ketamina pueden tratar una amplia gama de afecciones, como la depresión, el estrés postraumático y la dependencia de sustancias. Sin embargo, advirtió de que las pruebas aún no son lo bastante sólidas como para justificar su uso rutinario.
"Alrededor de una de cada cuatro personas en el Reino Unido sufre un problema de salud mental cada año, lo que representa un coste estimado de 300.000 millones de libras para la economía", escribe el Financial Times.
Aun así, las posibilidades de tratamiento siguen siendo limitadas, según Oliver Howes, presidente del comité de psicofarmacología del colegio y coautor del informe. Afirmó que por cada diez nuevos fármacos oncológicos que llegan a los pacientes, sólo un medicamento psiquiátrico se pone a disposición de quienes necesitan tratamiento.
Hasta ahora, la esketamina es la única sustancia psicodélica autorizada para el tratamiento en el Reino Unido. Sin embargo, el fármaco no está disponible a través del servicio nacional de salud británico, ya que fue rechazado por el National Institute for Health and Care Excellence por motivos de rentabilidad. El Real Colegio de Psiquiatras expresó su decepción por esta decisión.
David Nutt, director del Centro de Neuropsicofarmacología del Imperial College de Londres, considera positivo el dictamen y añade que la investigación sobre psicodélicos se ha visto muy limitada por las restricciones legales. Sin embargo, el experto espera que el informe "vaya más allá".


